Generalidades Monarca del sur
Danaus erippus
Espejitos
Agraulis vanillae maculosa
Enrolladora
Quinta cannae

Es una mariposita marrón y chiquita. ¿Qué tiene esta petisa de interesante? Seguí leyendo y te vas a enterar.

Este bicho es parte del grupo de mariposas conocidas como «saltarines», por su forma de volar. La especie está distribuida desde México hasta Argentina y Chile, y en esta región es común.

Mi casa es un cucurucho, ¿y?

Un día, yo iba por la calle cuando noté que en las achiras de un vecino había unas orugas alimentándose de las hojas. Me llevé una hoja con orugas y la puse en un florero para ver qué onda. Ahí empecé a notar que cada oruga tenía una casita formada por el borde de una hoja de achira enrollado. La oruga no salía nunca de este cucurucho, sino que solamente se asomaba para comerse la hoja.

Oruga de Quinta cannae preparando su habitáculo
1: La oruga hace un corte perpendicular al borde de la hoja.
2: Enrolla una de las solapas así formadas (y después sujeta el rollo con cordones de seda para que no se le desenrolle).

Lo curioso es que la hoja de achira es muy grande, y la oruga necesita hacer un rollito chico donde vivir. Para que al enrollar el borde de la hoja no se le forme un cucurucho gigantesco, hace previamente un corte perpendicular al borde, y después enrolla una de las solapitas que quedaron libres. De esa manera consigue un cucuruchito un poco más grande que ella, pero no gigantesco.

Claro que la hoja no se queda enrollada, sino que tiende a desenrollarse. Para impedir esto, la oruga sujeta el rollito con unas cuerdas de seda reforzadas que teje con mucho detallismo. Pero como tiene la costumbre de comer sin salir completamente de su casa, come la misma hoja de la que está hecha el cucurucho, con lo cual termina comiéndose su propia casa y tiene que construirse un cucurucho nuevo.

Pero evidentemente esta forma de vida, aunque le exige trabajar bastante, le resulta ventajosa, ya que puede comer sin casi mostrarse. El interior del cucurucho también le sirve para descansar y para mudar de piel. De hecho, yo no tengo idea de cómo se desarrollan las mudas de estas orugas ni cuántas hacen, ya que es difícil presenciarlas.

El caso de las cacas balísticas

La cuestión de la higiene del cucurucho también se resuelve de una forma insólita. La oruga casi nunca sale del cucurucho. ¿Qué hace con las cacas? Recordemos que las orugas son limpias.

Simplemente, ¡la oruga saca la cola afuera del cucurucho y dispara sus cacas lejos! Esto puede plantearnos algunos problemas de limpieza a nosotros, ya que si tenemos a la oruga en casa las inmediaciones quedarán sembradas de pequeñas bostitas. A menos que consigamos meter la hoja de achira donde vive la oruga en un tarro o contenedor para atajar las cacas… y puede que no sea muy fácil, ya que las achiras tienen hojas bastante grandes. (Una vez medí la distancia máxima a la que una de estas orugas era capaz de proyectar una caca: 30 cm.)

En fin, salvo ese detalle, las orugas achireras son muy fáciles de tener en casa, ya que nunca se van caminando, ni siquiera cuando tienen que pupar. Pero eso sí: necesitan tener un suministro continuo de hojas de achira.

Cuidados básicos

La temporada en que crié enrolladoras, casi me veo envuelta en el cuento de la buena pipa, porque casi siempre que iba a buscar hojas de achira traía hojas con huevitos, que hacían eclosión y luego tenía que alimentar a las oruguitas nuevas y cuando iba a buscarles hojas me traía más huevitos… y así. Hay que prestar atención al cosechar las hojas, si no queremos tener otra generación de bichos a cargo.

Estos huevitos miden unos pocos milímetros y son depositados por la mariposa sobre las hojas de la achira, separados entre sí. No precisan ningún cuidado especial para eclosionar.

Con respecto a la alimentación de las orugas, sirven las hojas de cualquier clase de achira, tanto las verdes como las moradas, y lo mismo las silvestres que las ornamentales. Dale al botón de abajo para leer algunas instrucciones generales sobre el tema.

De cucurucho a empanada

Cuando la oruga llega a su tamaño máximo y está por convertirse en pupa o crisálida, lo habitual (en otras especies) es que empiece a caminar buscando un buen lugar para eso. Las orugas de enrolladora no tienen ese problema: directamente usan el mismo cucurucho donde se encuentran. Lo sellan con seda por las dos puntas desde adentro y quedan metidas como en una empanada hecha de hoja. Ahí hacen una muda de piel y se convierten en una pupa.

En cosa de una semana, la piel de la pupa se abre y de su interior sale una mariposa, que luego sale a su vez por una punta de la empanada. En ese momento se puede ver cuánto cambió de forma: de una oruga larga y de cabeza muy chica a una mariposa corta y gordita.

Si luego de la eclosión de la mariposa aprovechamos para abrir la empanada a ver qué quedó adentro, veremos la piel vacía de la pupa rodeada de un polvillo blanco, harinoso. Algunas mariposas parientes de la enrolladora, como la achirera Calpodes ethlius, también producen esta sustancia, pero es un misterio qué es y para qué sirve.

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